Aprovechamos la celebración del Día Mundial de la Salud para hablar de los sentidos (nuestra especialidad) y ver lo importantes que son a la hora de gozar de un estilo de vida saludable.

¿Alguna vez te ha ocurrido que, al pasar por un sitio, percibes un olor determinado o escuchas una canción y te viene un recuerdo feliz o experimentas una sensación agradable?  Seguro que sí. Situaciones como ésta hacen que nuestro cerebro, al percibir a través de los sentidos algunas sensaciones, abra ciertas emociones que estaban en la trastienda de nuestra memoria.

Desde hace miles de años, se vienen utilizando los aromas, los colores y las melodías por sus efectos positivos sobre el bienestar del cuerpo y la mente. Muchas civilizaciones han reconocido la influencia que estos elementos tienen en las personas. Los antiguos egipcios ya utilizaban una fórmula especial de perfume, llamada “kyphi”, para aliviar la ansiedad y, en muchos de sus papiros médicos se hace referencia al encantamiento de la música, relacionándola con ritos que para ellos eran fundamentes para alcanzar la felicidad. Los griegos, por su parte, utilizaban técnicas de luz y color en sus templos para que los rayos solares se descompusieran en los siete colores del espectro y repercutiesen en el estado de ánimo.

Está claro que los olores, los sonidos y los colores tienen un gran efecto inconsciente en nuestro estado anímico y en los recuerdos. Son tres factores determinantes que afectan muy positivamente en nuestras emociones y en cómo nos sentimos. Lo dicen numerosas investigaciones del campo de las Neurociencias, que le han brindado a la aromaterapia, la musicoterapia y la cromoterapia una base científica importante. Estudios como el de la Universidad de Rockefeller de Nueva York revelan que somos capaces de recordar hasta un 35% de lo que olemos, un 5% de lo que vemos y un 2% de lo que oímos.

Los aromas (el recuerdo más persistente) influyen positivamente en todas las dimensiones del ser humano, desde las puramente físicas a las más etéreas y sutiles. Nuestro cuerpo genera endorfinas cuando el sentido del olfato se halla estimulado por olores que nos resultan agradables. Así, los aromas se utilizan para potenciar determinados estados anímicos. Por ejemplo, los aceites esenciales de flores son vigorizantes; los aromas cítricos, como el limón o el pomelo, son frescos y alivian la depresión; los de madera, como el sándalo, son calmantes y otros como el jazmín evocan la sensualidad.

Por su parte, distintos estudios realizados demuestran que la música afecta a la química del cerebro. La música es una experiencia sensorial que activa todas las áreas cerebrales simultáneamente. Todos tenemos una música que nos pone de buen humor, nos relaja… y, cuando escuchamos una canción que nos es agradable, liberamos dopamina, una hormona relacionada con el placer y regulamos el nivel de hormonas relacionadas con el estrés. La música se utiliza con mucha frecuencia con el fin de restaurar, mantener e incrementar la salud mental o física. Además, también nos recrea recuerdos.

Múltiples investigaciones han confirmado que el color ejerce una influencia emocional y psíquica sobre el organismo humano. Los colores corresponden a vibraciones que tienen velocidades, longitudes y ritmos de ondas diferentes. No somos conscientes de ello, pero hacen que nos revitalicemos y llenemos de energía, lo cual contribuye al equilibrio físico y mental. Cada tonalidad cromática posee una vibración diferente que actúa sobre nuestro campo bioenergético. Por ejemplo, el naranja favorece el equilibrio cuerpo-espíritu y aumenta el optimismo y la creatividad; el amarillo estimula la imaginación y ayuda a relajar la mente; el violeta alivia la angustia y disminuye la agresividad y el verde es un color sedativo, que transmite calma y disminuye la tensión sanguínea.

Creando experiencias con los sentidos

Vivimos en tiempos de ajetreo extremo. Nuestro día a día transcurre a una velocidad de vértigo y tenemos la sensación, cada vez mayor, de que perdemos el control de todo lo que sucede a nuestro alrededor. En esa espiral de prisas y estrés, tomar un respiro y abandonarnos a nuestros sentidos es algo que ya consideramos un lujo fuera de nuestro alcance.

En TSLab somos expertos en marketing sensorial y sabemos la importancia que tiene el hecho de que las personas experimenten sensaciones agradables y satisfactorias en sencillos momentos de sus rutinas, como comprar, comer en un restaurante o dormir en un hotel. Trabajamos con música, imágenes y aromas para que las experiencias que ideamos se transformen en un auténtico viaje por los sentidos: un toque de una fragancia que penetre en nuestra memoria, una canción que despierte nuestra vitalidad… En definitiva, crear experiencias a través de los sentidos para lograr un reencuentro con el bienestar.

Por ejemplo, una estancia en un hotel en que se ha incorporado un aroma agradable siempre será recordada de manera agradable cada vez que ese aroma vuelva a olerse. O entrar en una tienda y escuchar esa canción que nos transmite buen feeling, nos invita a quedarnos, a comprar con calma y olvidarnos por un momento de todo lo que nos estresa o preocupa, pasando un rato agradable. Cuanto más guste una fragancia o una canción, mejor nos sentiremos.

Éste es el auténtico sello de las experiencias sensoriales de TSLab: un olor que respirar, una melodía que disfrutar, relajarnos, evadirnos, pasárnoslo bien… Con nuestro trabajo intentamos cambiar el hábito del consumidor y hacer que el cliente viva una auténtica experiencia en sus compras.

En nuestro laboratorio somos conscientes de que, al igual que las terapias de los sentidos son beneficiosas en varios aspectos, el sensory marketing es importante para influir de manera positiva en las personas y evocarles situaciones de confort y felicidad. El cuerpo humano es capaz de sentir de 5 maneras diferentes.

En TSLab sabemos lo que hacemos: nuestro know how se basa en 50 años de experiencia en diversos sectores, entre ellos, el de bienestar, salud y belleza. Trabajamos con clínicas, farmacias y centros de imagen y estética, lo que nos da el expertise de trabajar por y para las personas, saber qué les gusta, qué les anima, qué les relaja, cómo se sienten…

Nuestros proyectos de branding sensorial transforman el marketing olfativo, visual y musical en pura terapia. Todo para lograr un mismo fin: nuestra ambición es despertar emociones y sentimientos en las personas y generarles una auténtica experiencia de bienestar.

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