Desventajas de Spotify, Amazon Music o YouTube para hilo musical

Desventajas de Spotify, Amazon Music o YouTube para hilo musical

La música es una herramienta esencial para el funcionamiento de muchos negocios. ¿Qué sería de una tienda de ropa o un restaurante sin un hilo musical? Motiva a los clientes, mejora su estado de ánimo y les incita a comprar.
Sin embargo, a la hora de elegir un servicio de música para uso comercial ideal, nos encontramos con diversas opciones, entre ellas, las plataformas más conocidas como Spotify, YouTube, Amazon Music… Todos estamos familiarizados con ellas o nos resultan muy cómodas. ¿Pero podemos estar tranquilos usándolas para nuestro negocio?

 

Spotify se estableció hace años para revolucionar la industria musical. Esta plataforma ha logrado eliminar prácticamente la piratería, al menos en los niveles desmesurados previos a su existencia, y ha permitido que usuarios de todo el mundo accedan a un catálogo de más de 50 millones de canciones mediante una suscripción mensual.

Algo parecido es el caso de Amazon Music, que en 2008 nació como la primera tienda de música en línea sin administración de derechos digitales de cuatro marcas musicales de renombre (EMI, Universal, Warner Music y Sony BMG), así como muchas otras independientes. Este servicio retransmite música disponible en el catálogo de Amazon en distintos tipos de dispositivos y plataformas, entre las que se incluye MacOS, iOS, Windows, Android, FireOS, Alexa y diversos automóviles y TVs. El catálogo actual es de unos 100 millones de canciones.

Otro de los servicios de música en streaming más conocidos es el famosísimo YouTube (en concreto Youtube Music). En su versión gratuita permite ver vídeos musicales entre los que se insertan espacios publicitarios. La versión de pago permite la reproducción sin publicidad, la reproducción de fondo de solo audio (lo cual reduce el consumo de datos para el usuario) y la descarga de canciones para la reproducción sin conexión.

 

¿Pero cuáles son las desventajas de usar estos servicios en un negocio?

Música para uso comercial

La mayoría de personas estamos habituadas a usar estas plataformas para tener siempre a mano nuestra música favorita y pensamos que pagando una simple suscripción mensual podemos utilizar sus servicios sin ningún problema, en cualquier lugar y momento. Pero a la hora de poner un hilo musical en un negocio nos encontramos con diversos inconvenientes.

Este tipo de plataformas son claras respecto a sus términos y condiciones, no admiten el uso comercial de su contenido.

En España, cualquier establecimiento deberá asumir los pagos por derechos de propiedad intelectual en el caso de que la música entre en juego.

En este supuesto, se incluye cualquier acto de comunicación pública, definida por la ley como “cualquier acto por el cual una pluralidad de personas accede a las obras protegidas sin una previa distribución de ejemplares de la misma”. La presente acción implica la aplicación de un pago a las conocidas SGAE, AGEDI o AIE, así como la utilización de una plataforma autorizada para música de uso comercial.

Personalización para la estrategia de negocio

Los servicios que ofrecen estas plataformas no están enfocados a una estrategia de negocio, si no a los gustos personales de los oyentes, por lo que no cuentan con funcionalidades como la adaptación del tipo de música o el volumen de ésta según la hora del día, la diferenciación entre estancias de un mismo establecimiento, entre otras muchas que sí ofrecen plataformas como FLUX Play.

Tampoco cuentan con la posibilidad de añadir cuñas publicitarias personalizadas en cualquier momento y con la capacidad de modificarlas y programarlas según las necesidades del negocio.

 

¿Qué alternativas tengo entonces?

Ahora que ya hemos destacado las limitaciones de algunas de las plataformas más conocidas, vamos a hablar de por qué elegir un servicio de ambientación musical como FLUX Play para mejorar la experiencia de compra desde un software especializado de última generación.

Música 100% legal

Cuenta con un repertorio formado por música con licencia de SGAE, AGEDI, AIE y otras entidades de gestión.

Control total y centralizado

Desde cualquier PC puedes acceder al Manager de FLUX Play para gestionar la música de todos los establecimientos (incluyendo el volumen de cada estancia, el tipo de música, las cuñas publicitarias que se integran, etc.)

Actualización constante y música sin cortes

Los canales están actualizados en tiempo real para que las canciones no se repitan constantemente y cuenta con una opción de descarga de música para que no haya cortes si no funciona la conexión a internet.

 

Ahora que ya has salido de dudas de por qué no usar determinadas plataformas para la ambientación musical de tu negocio, explora nuestros servicios de hilo musical y si aún te queda alguna duda, pregúntanos y te informaremos sin compromiso.

Claves para una buena instalación de megafonía

Claves para una buena instalación de megafonía

Qué partes componen una instalación de megafonía

Una instalación de megafonía o instalación de sonido debe contar con, como mínimo, tres elementos: fuente, amplificador y altavoces. Generalmente unidos mediante cables, aunque también existen componentes inalámbricos.

La fuente es el elemento desde el que vamos a emitir el contenido. Puede ser una radio, un ordenador, un móvil, un micrófono, un instrumento o, en nuestro caso particular, un player de hilo musical. El amplificador es el elemento que, como su propio nombre indica, amplifica la señal de la fuente para llevarla a los altavoces. En algunas ocasiones podemos encontrarnos estos elementos en el mismo dispositivo como los altavoces con amplificador incorporado.

Dependiendo de las características del local podremos contar con diferentes tipos de altavoces. Según el tipo de montaje tendemos altavoces de montaje en superficie, que van sujetos con un soporte adicional; de techo, que están empotrados en el falso techo; y colgantes, que van suspendidos como si fueran una lámpara. Atendiendo a su funcionamiento tenemos los altavoces de bocina, que suelen usarse en exteriores y funcionan bien para reproducir mensajes de voz; y los altavoces direccionales, capaces de proyectar el sonido como si fuera un rayo.

 

La calidad de sonido de una instalación será tan buena como el peor de sus componentes

Es decir, si tenemos música y altavoces con calidad HI-FI, pero un amplificador de gama baja, el sonido final será el que dé el amplificador, ya que por sus limitaciones, no podrá ofrecer calidad HI-FI a los altavoces. Lo ideal es que la instalación tenga la mayor calidad posible, pero es recomendable que, al hacer una instalación, todos los componentes tengan calidades similares, de forma que no se malgaste dinero en equipos que no van a poder dar su máximo rendimiento debido a que están limitados por otros componentes de peor calidad.

 

Los materiales del local, el tamaño y el aforo influyen en el sonido

Las ondas de sonido se desplazan por el aire y chocan contra los elementos que se encuentran a su paso: paredes, muebles, ventanas, personas, etc. Dependiendo del material de estos elementos, el sonido es absorbido o rebotado. Los materiales porosos tienden a absorber el sonido y se utilizan como aislante acústico, mientras que los materiales lisos y compactos tienden a hacer rebotar el sonido produciendo efectos de reverberación o, incluso, eco. La reverberación es un efecto que hace que el sonido se prolongue ligeramente en el tiempo debido a los rebotes. Un caso muy típico de reverberación es el de las iglesias, que se construían a propósito para que se escuchase al sacerdote desde cualquier punto de la misma. Cuando la prolongación del sonido llega a producir un duplicado del mismo, estaríamos hablando de eco.

Así que, la instalación de megafonía se definirá dependiendo de las características del local. Por ejemplo, si queremos sonorizar un teatro debemos tener en cuenta el material de las paredes y el techo, la altura del mismo, las butacas, si el suelo es de madera o de moqueta y el número de espectadores, ya que el sonido será diferente según la cantidad de gente que vaya a ver la obra.

 

Sonorizar en exteriores requiere una instalación de megafonía especial

Como comentábamos antes, las ondas de sonido rebotan, y eso afecta al resultado del sonido que percibimos. En exteriores, al no haber techo ni paredes, gran parte del rebote de las ondas se pierde, por lo que, si queremos un resultado similar, necesitaremos más potencia para sonorizar la misma superficie. Una alternativa puede ser utilizar altavoces direccionales que apunten hacia zonas donde se prevea que va a estar el público. De esta forma se concentra el sonido y se evita que las ondas de sonido se pierdan hacia zonas donde no serían escuchadas.

 

El sonido debe ser uniforme en todo el local

Esto simplemente requiere que la distribución de los altavoces sea la correcta, para que el sonido se perciba igual desde cualquier punto del local.

 

Instala acorde a tus necesidades

¿Vas a necesitar que el volumen esté muy alto? ¿Hay normativa de sonido que te impida subir de determinados decibelios? Estas son preguntas que te debes hacer para que la instalación no se quede corta o instales más potencia de la que necesitas o puedes utilizar.

 

¿Qué es el Efecto Proust?

¿Qué es el Efecto Proust?

El Efecto Proust le debe su nombre a Marcel Proust, escritor francés de principios de siglo XX autor de En busca del tiempo perdido. Es precisamente de esta obra de donde procede el nombre de este concepto. En la novela, el protagonista relata los recuerdos que le evoca el sabor de una magdalena mojada en té. Este rememora pasajes de su infancia en la siguientes páginas del libro inspirado por el sabor de la magdalena. Nada más probarla le vinieron a la cabeza los veranos en el pueblo de su tía, que era quien le ofrecía magdalenas los domingos por la mañana cuando él era niño y, seguidamente, va hilando imágenes de su infancia: su antiguo cuarto, la casa en la que vivía, la plaza del pueblo donde le mandaban antes de almorzar, las calles por las que solía hacer recados y, finalmente, todo el pueblo y sus alrededores.

El protagonista llega a comentar que ver la magdalena no le había recordado nada, quizás porque estaba acostumbrado a verlas en las pastelerías, y que fue al comerla cuando se desató el recuerdo. Como él mismo relata, “todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té”.

El hecho de que fuese un sentido lo que inició todo, llevó a que se adoptase el concepto ‘Magdalena de Proust’ o ‘Efecto Proust’ para definir situaciones en las que un estímulo sensorial hace rememorar una parte del pasado que esté asociada a ese sabor, olor o sonido.

 

efecto proust

Realmente, la magdalena a la que se refería Proust no era la tradicional, sino esta variante francesa conocida como Madeleine de Commercy.

La ciencia detrás del Efecto Proust

Decir que una magdalena te transporta al pasado suena pretencioso o incluso fantástico pero, si aceptamos la metáfora, Proust estaba en lo cierto. Relató a la perfección un fenómeno que tiene una base científica: los sentidos, y especialmente los olores, desencadenan recuerdos.

Existen diferentes estudios acerca del tema. En un artículo para BBC, el doctor Loren M. Frank, del Instituto Kavli de Neurociencia Fundamental de la Universidad de California, en San Francisco, comentó que el hipocampo es la zona del cerebro que une los sentidos con los recuerdos. De forma que, cuando se vuelve a experimentar el mismo olor, sabor o sonido, se reactivan los recuerdos que el cerebro asoció a ellos en su momento.

Además, un estudio de la Universidad Northwestern Medicine en 2021, indica que el olfato tiene una conexión más fuerte con las zonas de memoria del cerebro que el resto de sentidos.

 

La Magdalena de Proust en marketing

Si el Efecto Proust es capaz de trasladarnos a lugares felices del pasado ¿De qué estamos hablando entonces? Efectivamente, de nostalgia. La nostalgia vende, porque en algún momento de nuestra vida todos añoramos aquel tiempo al que no podemos volver, pero al que sí podemos asomarnos a través de algún objeto, una película, videojuego o canción que nos permita observarlo. La moda de lo retro viene de la mano de Proust: las camisetas de grupos musicales y marcas de los 80, los remakes de películas, la re-edición de la Super Nintendo y la Mega Drive en formato mini, los conciertos de ‘Yo salía de fiesta en los 90’, etc. Todos tienen en común la nostalgia. Nos trasladan a un pasado idílico mediante un estímulo sensorial que puede ir desde un simple logo antiguo hasta un evento espectacular.

 

La nostalgia y la experiencia de compra

El Efecto Proust no tiene que estar asociado obligatoriamente al producto, también podemos implementarlo en la experiencia de compra y en la ambientación del establecimiento. Es útil para aquellos negocios que busquen jugar con lo retro. Eso sí, para hacerlo tenemos que tener muy en cuenta cuál es el perfil de nuestro cliente. La edad va a ser determinante a la hora de elegir qué elementos pueden desencadenar la nostalgia. Si tenemos claro nuestro target y cuales son los resortes que pueden provocarla, podemos ambientar el establecimiento con música, marketing olfativo e imágenes que le transporten a su juventud y le hagan conectar emocionalmente durante el proceso de compra.

Los errores más comunes en la música de un establecimiento

Los errores más comunes en la música de un establecimiento

Poner música en un establecimiento puede parecer una acción sin más, pero la música influye en la imagen de la marca, por lo que muchas veces se cae en errores que vienen de desconocer esta circunstancia o de no prestarle la debida atención. En todos nuestros años de experiencia, hemos visto multitud de situaciones que siempre hemos querido corregir con nuestro servicio de hilo musical.

 

Elegir la música que a ti te gusta

Uno de los errores más comunes es anteponer los gustos personales a los de la imagen de marca. Si bien es cierto que la música también es un elemento capaz de motivar al trabajador de la tienda, no hay que olvidar que esta debe ir principalmente enfocada a mejorar la experiencia de nuestro cliente objetivo y a comunicarle nuestra imagen. Así que evita dejarte llevar por lo que a ti te gusta y piensa en lo que necesita tu negocio.

 

No contar con una instalación de sonido adecuada

Una buena instalación de sonido no consiste únicamente en material de calidad, también en una buena distribución de los altavoces y disponer de la potencia adecuada para el local. Y cuando decimos ‘potencia adecuada’ también nos referimos a no pecar de exceso de la misma. Seguramente no necesites sonorizar el establecimiento como si fuera una discoteca, o quizás si, dependerá de tu tipo de negocio y del uso que vayas a hacer. La cuestión es que no pagues innecesariamente por una instalación que exceda tus necesidades, ni que tampoco tengas un equipo de mala calidad que te proporcione un sonido deficiente.

 

No unificar la música de todas las tiendas

Si dispones de una cadena de establecimientos conocerás la importancia de que todos los locales transmitan la misma imagen. La experiencia de compra debe ser similar en todas las tiendas para que la imagen de marca no difiera de una a otra. La música forma parte de la experiencia de compra y de la imagen, por lo que es importante unificar lo que suena en cada tienda.

 

Programar cuñas publicitarias demasiado seguidas

Bien, esto no es música, pero está relacionado ya que se emite por el mismo medio y tiene que interrumpirla para que se oiga el mensaje. Muchos tipos de negocios utilizan mensajes de audio que pueden ser cuñas publicitarias o mensajes informativos. Es muy habitual en supermercados, pero también lo podemos encontrar en centros comerciales y otras grandes superficies. La cuñas son una herramienta muy útil que te puede ayudar a aumentar tus ventas, pero eso sí, no las programes demasiado seguido.. Escuchar cada 5 minutos la misma cuña va a resultar molesto al cliente, por lo que se deben programar con moderación y teniendo en cuenta el tiempo medio de visita de los clientes para que no acaben saturados de escuchar lo mismo continuamente.

 

 

Volumen no adecuado

Seguramente has estado en algún bar en el que tenías que gritar para que te escucharan; o en alguna tienda de ropa donde la música estaba tan alta que no sabías si probarte unos pantalones o pedirte un Gin Tonic. ¿Es esto malo? Por sí mismo, no. Si esa situación te ha molestado puede ser porque no eres el público objetivo de esos negocios, o quizás sí y simplemente la música estaba realmente alta. La cuestión es que no hay un volumen estándar que podamos aplicar a todos los establecimientos, si no que va a depender del público objetivo de cada uno. Si tienes una tienda de moda joven, puede tener sentido poner música alta para evocar el ambiente festivo de un bar de copas. Pero siempre que hagas esto debes asegurarte de que tu público objetivo lo acepta, porque un volumen excesivo es un espanta clientes, ya que se marcharán si les molesta.

 

Cómo elegir la música ambiental de un establecimiento

Cómo elegir la música ambiental de un establecimiento

¿Has decidido poner hilo musical en tu empresa pero aun no tienes claro qué tipo de música es la más adecuada? te damos las claves para que la música ambiental de tu negocio sea la correcta.

 

Piensa en tu público objetivo

Uno de los errores comunes que se suelen cometer en estos casos es poner la música que le gusta a uno mismo, lo que puede generar disonancia entre cliente y negocio. La música que utilicemos para nuestro negocio debe agradar a nuestro cliente objetivo. Si, por ejemplo, nuestro producto está orientado a mujeres entre 40-60 años, tendremos que orientar la música a los gustos generales de ese segmento. Poner una música con la que nuestro cliente no se identifica perjudicará a la imagen de marca cuanto más se aleje de los gustos del cliente.

 

La variedad musical debe ser coherente entre sí y con la imagen de marca

La música no solo debe agradar a nuestro cliente objetivo, si no que además tiene que estar en sintonía con nuestra imagen de marca. A un mismo segmento de edad le pueden gustar géneros tan diferentes como el Rock o las Sevillanas, así que tendremos que adoptar un estilo musical en función de lo que queramos transmitir sobre nuestra empresa.

Igualmente, no es conveniente mezclar géneros musicales muy dispares sin justificación. Es un ejemplo demasiado obvio, pero una ambientación musical donde suena una balada de los Scorpions después de un tema de bachata va a generar confusión en el cliente, que no va a entender el porqué de esa selección musical. Sin embargo, es habitual, y está justificado por las fechas, que muchos establecimientos mezclen su música habitual con villancicos.

 

Cuidado con el volumen

No existe un estándar de volumen correcto para la música ambiental. Lo más normal es que esté a un volumen moderado que no espante a los clientes por estar demasiado alto, pero hay excepciones. Algunas conocidas marcas de ropa ponen música muy alta porque se dirigen a un público más joven que no solo lo tolera, si no que lo disfruta. Pueden tener un volumen alto porque la música forma parte de la personalidad de la marca y se utiliza como un elemento destacable del espacio. Como si fuera una pieza del mobiliario indispensable de la tienda. Algo con el que el cliente se identifica y actúa como componente de la experiencia de compra. Pero por otro lado, podemos observar cadenas de supermercados con la música a niveles muy bajos donde se busca acompañar sin molestar, que el cliente sienta que el espacio está vivo pero sin estridencias que lo incomoden en su obligatoria compra diaria. Esto se debe a que el público de un supermercado es mucho más heterogéneo que el que puede tener una tienda de moda, por lo que es imposible segmentar por gustos musicales en cuanto a género o volumen. Así que en este caso se opta por una ambientación neutra donde la música se perciba de fondo pero sin ser protagonista.

 

Los temas musicales deben variar en la medida de lo posible

Es importante que la música ambiental no sea repetitiva para tus clientes. Eso no significa que la misma canción no pueda sonar dos días seguidos, dependerá del tiempo medio que pase tu cliente en el establecimiento y su frecuencia de visita. Si tu cliente habitual viene una vez a la semana y la visita dura unos minutos, o incluso horas, no importa que la música se repita durante la semana, tu cliente no lo percibirá. No obstante, es conveniente que varíe para no saturar a los trabajadores del establecimiento que pasan toda la jornada escuchando la misma música. Hay que tener en cuenta que no todos los tipos de música pueden variar con la misma frecuencia. Es decir, si el estilo de música son ‘éxitos actuales’, la frecuencia de actualización podrá ser más alta que si el estilo es ‘música clásica’, donde hay menos repertorio y no se generan nuevos temas.

 

Cuenta con el consejo de profesionales

Si vas quieres poner hilo musical en tu negocio y necesitas asesoramiento sobre qué música poner, no dudes en contactar con nosotros.

¿Por qué te recomendamos menos del 10% de los temas en listas de éxitos para tu marca?

¿Por qué te recomendamos menos del 10% de los temas en listas de éxitos para tu marca?

El objetivo de colocar ambientación musical en las tiendas es conectar con el consumidor y ayudar a modular la experiencia dentro del punto de venta. Sin embargo, utilizar la música más escuchada de las listas de éxitos mundiales para esto, no siempre es la decisión más acertada.

¿Por qué?

Porque las listas de música más escuchada dependen de muchos factores, generalmente de la cantidad de reproducciones/descargas que tiene una canción o artista en algún medio en específico. Y aunque esta información en ocasiones es valiosa para las marcas para conocer tendencias musicales, en bruto no es suficiente, debe ser procesada por profesionales para generar el audio branding de una marca. Uno de los principales errores que cometen las marcas al guiarse sólo por las listas de éxitos es que su ambientación musical no es la idónea para  todo su target; por  muy definido que sea su público objetivo, la realidad es que sus clientes, si bien pueden coincidir en edad, estilo de vida, clase social,…, son muy diferentes entre sí, con diferentes culturas, religiones, ideales, gustos y sensibilidades. Nosotros en TSLab  modulamos y creamos la experiencia a través de la música para más de 20.000 puntos de venta a nivel mundial desde hace varias décadas, y sabemos de primera mano que no es tan fácil dar con la selección musical idónea para cada marca. Nuestro equipo de Content producers a la hora de diseñar la identidad sonora, primero estudia y valora los objetivos de la marca, su sector, y público objetivo, y a partir de ahí selecciona, escucha y edita cada tema para que en su conjunto sean aptos para todos sus clientes, sin contenidos explícitos, alusiones o connotaciones que puedan herir sensibilidades o resultar ofensivos. Es vital que la música que suena en las tiendas sea coherente con el posicionamiento y la experiencia que se quiere brindar a los consumidores, por lo que dejar esta elección a los charts musicales es ir en contra de este principio básico.

Crees que tus clientes se sentirían cómodos oyendo en tu tienda “Haciéndotelo así, así, así. Así como te gusta baby” o “Déjame sobrepasar tus zonas de peligro, hasta provocar tus gritos y que olvides tu apellido” o “Siempre he sido una dama, pero soy una perra en la cama…”, probablemente no, y es que si bien en privado pueden ser las más escuchadas en público la cosa cambia y pueden herir sensibilidades.

Estas son las 10 canciones más escuchadas de la década:

  1. Me rehúso – Danny Ocean
  2. Despacito – Luis Fonsi feat. Daddy Yankee
  3. Shape of you – Ed Sheeran
  4. Sin pijama – Becky G feat. Natti Natasha
  5. Contando lunares – Don Patricio feat. Cruz Cafuné
  6. Vaina Loca – Ozuna feat. Manuel Turizo
  7. Bailando – Enrique Iglesias, Descemer Bueno, Gente de Zona
  8. Te boté (remix) – Nio García, Casper Mágico, Bad Bunny, Darell, Ozuna y Nicky Jam
  9. Felices los 4 – Maluma
  10. Reggaetón lento (Bailemos) – CNCO

¿Cuáles incluirías en el Audiobranding de tu marca?

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