Un odotipo es la identidad olfativa de una marca. Funciona para el olfato de la misma manera que funciona un logotipo, un isotipo o un color corporativo para la vista. Se puede definir coloquialmente como un logo olfativo. Debe representar a la marca, transmitir su carácter y sus valores, siendo al mismo tiempo reconocible para que el cliente identifique a la marca en cuanto perciba el aroma. El odotipo representa una oportunidad para diferenciarse en un mercado saturado de marcas.

Un odotipo es la identidad olfativa de una marca. Funciona para el olfato de la misma manera que funciona un logotipo o un color corporativo para la vista.

Es importante diferenciar el odotipo de la ambientación aromática. Mientras que el odotipo cumple la ya citada función de identificar a la marca, la ambientación aromática no tiene que cumplir necesariamente esa función. La ambientación puede tener distintos usos como generar un ambiente agradable, evocar un concepto o generar una experiencia inmersiva, pero esos aromas no necesariamente representarán a la marca. Pongamos un ejemplo práctico. En el proyecto de marketing sensorial, llevado a cabo por The Sensory Lab para Logitravel se aromatizó su primera tienda física con olores a selva tropical y a mar. La idea de estos olores era evocar los destinos que ofertaba Logitravel, es decir que, esos olores no eran un odotipo porque no representaban a la marca, sino que respondían a una acción de marketing concreta para promocionar determinados destinos turísticos.

El odotipo representa una oportunidad para diferenciarse en un mercado saturado de marcas.

No obstante, el odotipo también puede utilizarse para realizar ambientación aromática de los establecimientos, de la misma manera que puede utilizarse para crear productos aromatizados para comercializar o regalar. De esta manera, el cliente no solo percibirá el odotipo en los establecimientos, si no que se consigue extender el logo olfativo sin que el cliente deje de vincularlo a la marca, ya que el aroma irá asociado a un producto de la empresa.

¿Qué pasos debes seguir para tener tu propio odotipo?

Aunque el proceso de creación de un odotipo es largo y complejo, podemos resumirlo en cinco pasos:

  1. Consultoría
    El primer paso es acudir a una empresa especializada en marketing olfativo. Nosotros, como desarrolladores de fragancias realizamos una labor de consultoría a través de un briefing, que entregamos al cliente para que lo cumplimente con el fin de que nos transmita sus necesidades. Este documento nos permitirá tener la base sobre la que desarrollar el perfume.
  2. Definir qué imagen se quiere transmitir
    En este paso debes rellenar el briefing citado anteriormente. Esta parte es vital, ya que el perfume se desarrollará en base a este documento. Lo más importante de esta fase es definir cuáles son los rasgos y/o valores más característicos de la marca en orden de importancia. Es conveniente ser lo más conciso y breve posible. Queremos que el aroma transmita conceptos concretos, así que extenderse en explicaciones puede ser contraproducente. Podemos verlo en un ejemplo para entenderlo mejor. Imaginemos una tienda de ropa para chicas jóvenes. En este caso, un listado de rasgos podría ser: rebeldía, juventud, feminidad y frescura. Tampoco conviene excederse en el número de rasgos. No hay un límite determinado, pero hay que tener en cuenta que, querer trasmitir demasiados conceptos puede llevarnos a diluir el mensaje y que el resultado no sea satisfactorio. Con tres o cuatro sería suficiente.
    Por supuesto, también hay que ser coherente con los rasgos elegidos. Pongamos que añadimos el rasgo ‘lujo’ al listado anterior. Rebeldía y lujo son conceptos difíciles de combinar entre sí. Quizás en una tesis podríamos llegar a relacionarlos, pero aquí tratamos de comunicar a través del olfato. Resultaría muy complicado trasmitir simultáneamente ambos conceptos mediante el mismo aroma. Por ello, los rasgos seleccionados deben ser compatibles entre ellos.
  3. Creación y presentación de propuestas
    En esta fase estudiamos el briefing y barajamos las posibilidades. En base a los datos que nos ofreces desarrollamos diferentes propuestas de perfume.
  4. Test aromático
    Una vez desarrolladas las propuestas debes testar los perfumes para elegir el que consideras más apropiado. Es recomendable que el test lo realice un número de personas lo más elevado posible, siendo muy importante que cada una de las personas que realiza el test sea conocedor de la marca y lo que se quiere transmitir. Hay que hacer hincapié en esta fase de que no se trata simplemente de que el perfume huela bien, sino de que comunica lo que se pretende. Es por eso que los miembros que formen parte de la prueba tienen que saber cuál es la finalidad del perfume.
    Tras el test, se realizan las valoraciones. Si ninguna de las propuestas convence, se retrocederá al paso 3, para crear nuevas propuestas atendiendo a las conclusiones sacadas del test. En caso de que un perfume sea elegido se procederá a su implementación.
  5. Implementación
    Con el odotipo ya definido, el último paso es la implementación del mismo en la empresa. Como se ha comentado anteriormente, hay múltiples utilidades para este. Desde la ambientación aromática de los establecimientos a la creación de merchandising aromatizado o el embotellado para uso doméstico.

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